6 consejos para aumentar la productividad en el lugar de trabajo

Toda organización debería trabajar en cómo garantizar, y mejorar, la productividad de sus empleados. Hay que evitar la rutina, prevenir, eliminar malos hábitos, etc. Precisamente, John Boitnott, escribe sobre la productividad y cómo mejorarla.

  1. Deshacerse de los Motivation Killers. Es necesario identificar aquellos aspectos que “asesinan” la motivación en las empresas. Un buen líder deberá observar el ambiente de trabajo para identificar las áreas problemáticas, las personas tóxicas, la falta de visión de organización, la falta de oportunidades de desarrollo, etc. Hay que “matar” a esos “asesinos” de la motivación.
  2. Motivar a través de gamification. La motivación es un factor muy importante para asegurar la productividad. Los empleados desmotivados se aburren sobre todo cuando solamente se encargan de rutinas monótonas. Del mismo modo, los empleados que carecen de motivación no pueden tener el entusiasmo para completar tareas difíciles. Una forma efectiva de motivar a los empleados es a través del uso de técnicas de gamificación. La gamificación implica el uso de insignias, premios, tablas de clasificación o clasificaciones, puntos, retos y otros elementos del juegoque pueden hacer de las tareas repetitivas y cuantificables aspectos más atractivos.
  3. Establezca objetivos claros. Los empleados estarán más motivados si saben lo que se espera de ellos. Conocer claramente los objetivos o tener una visión global de la compañía les proporcionará una guía eficaz. Asimismo, es importante comentar con los trabajadores cosas de sus labores, ya que verán que están siendo supervisados. Los logros deben ser reconocidos, mientras que los errores deben ser atendidos rápidamente.
  4. Utilice tecnología de manera responsable. En un negocio, negarse a aprovechar la tecnología es un errror. Hoy en día, muchas soluciones tecnológicas están diseñadas para mejorar la productividad en las compañías. Teletrabajo, gestión de la movilidad geográfica, etc.
  5. Desarrollo de competencias. En todos los negocios, es importante establecer normas. Los empleados deben estar familiarizados con lo que la empresa espera de ellos. Necesita saber lo que deben hacer, así como sus funciones asignadas. Sin expectativas claras o explícitas, la gente tiende a buscar excusas cuando no logran alcanzar los objetivos. Por otra parte, frente a las necesidades de los empleados es necesario proporcionar oportunidades para el desarrollo de habilidades y progresar profesionalmente. Si no se ayuda a los empleados a desarrollarse profesionalmente, éstos pueden llegar a buscar una nueva empresa donde sí apuesten por ellos.
  6. Comunicar con eficacia. La comunicación, sin lugar a dudas, es un aspecto crucial enlas operaciones comerciales. Sin un sistema eficaz de comunicación, las compañías tendrán dificultades en el logro de metas. La comunicación efectiva y eficiente significa que los empleados deben conocer la jerarquía y experiencia dentro de la empresa. En cuanto a las herramientas, hay que apoyarse en las plataformas y aplicaciones disponibles gracias a las mejoras tecnológicas.

Por John Boitnott

5 apps para ser más productivo

Seguro eres de los emprendedores que está ocupado “todo el tiempo”. Por eso, toma nota de estas aplicaciones con las que podrás desde organizar tus actividades del día, hasta compartir archivos con tu equipo de trabajo y administrar tu presencia en redes sociales. No importa que te encuentres de viaje o en medio del tráfico, ya que puedes utilizarlas con tu dispositivo móvil (smartphone o tablet).

  1. 30/30. ¿Conoces la regla 30/30? Si tienes dificultades para completar una tarea difícil, dale toda tu atención por 30 minutos y después descansa otros 30 para relajarte y reordenar tus pensamientos. Esta app funciona bajo este principio para mejorar tu productividad, organizar tus actividades diarias y el tiempo que debes dedicarle a cada una para lograr tus objetivos. Ideal para: escribir contenido o documentos, responder a correos o apegarte a tu calendario.
  2. Buffer. Esta aplicación te permite manejar, de manera sencilla, todas tus cuentas en redes sociales desde su interfaz. Así, puedes compartir noticias y links en Twitter, Facebook, LinkedIn o Google+ en tiempo real o programar tuits y retuits. También ofrece estadísticas de tus cuentas. Ideal para: manejar fácilmente tus perfiles sociales a través de una sola plataforma.
  3. Dropbox. Sin duda, la herramienta más efectiva para trabajar en colaboración y compartir archivos, ya sea sentado frente a tu computadora de escritorio o mientras esperas en tu automóvil a salir de un embotellamiento. Es gratis o por suscripción. Ideal para: manejar toda tu información en equipo. Igualmente, funciona para tener un registro de los archivos y quién accede a ellos.
  4. Mention. Una alternativa a Google Alerts. Mention es una aplicación que se asegura de que nunca se te pase una interacción en redes sociales. Rastrea keywords y te notifica de inmediato para que puedas contestar a tus clientes en tiempo real, así como interactuar con otros usuarios o analizar tu presencia en línea. Es gratis para una sola alerta. Ideal para: tener un panorama general de quién está hablando de ti, de tus productos o temas de interés.
  5. Toggl Timer. Si deseamos optimizar nuestros días, es importante aprender a medir cuánto tiempo nos lleva cada proyecto o reunión y tener la capacidad de asignar y cumplir horarios preestablecidos. Aunque en la teoría parezca simple, llevar esto a la práctica es realmente complicado. Por ello, probar la aplicación Toggl Timer puede brindarnos esa estructura que personalmente no podemos garantizar. Esta app permite tener un seguimiento del tiempo dedicado a cada tema y en función de eso, proyectar la productividad.

Por Ann Handley

5 cosas que haces mal en tu rutina mañanera

Para muchos de nosotros, las mañanas no son muy importantes. El momento entre el que despertamos y llegamos a la oficina, es como un sueño y nuestra rutina es algo tan aburrido que nunca pensamos en cambiarla.

Desafortunadamente, nuestras tareas mañaneras son más importantes de lo que queremos admitir y nuestros malos hábitos tienden a acumularse con el tiempo. La mañana determina cómo vamos a actuar el resto del día y una gran cantidad de errores pueden afectar tu productividad en la tarde y en la noche.

Observa estos cinco errores que cometes en la mañana y piensa bien cómo puedes cambiarlos para que tus días marchen mucho mejor:

  1. Despertarse con algún disgusto. A veces levantarse con un ruido o situación molesta es inevitable. Pero, si la alarma en tu teléfono es desesperante, será tu culpa estar enojado durante los primeros minutos del día. También es importante que no caigas en el ciclo de oprimir el botón de snooze cada cinco minutos y vuelvas a escuchar ese molesto sonido. Cuando despiertes, hazlo bien, aunque sea difícil, y trata de quitarte poco a poco el sueño. Usar tu canción favorita o irte a la cama más temprano para dormir más son buenas tácticas para que el proceso de levantarte sea más sencillo.
  2. Apresurar la rutina. Seguro habrá días en los que vayas tarde y necesites acelerar toda tu rutina para llegar a tiempo al trabajo, pero cuando esto se convierta en un hábito habrá consecuencias irreparables. Si te apuras en exceso, tu cerebro no tendrá tiempo para relajarse y prepararse para el día. En lugar de eso, te estresarás por todas las pequeñas tareas que debes completar y por el tiempo que te tomará cada una. Trata de levantarte media hora antes para que puedas terminar las cosas.
  3. Saltarse el desayuno. Este muchas veces es el resultado de apresurar tu rutina, pero demasiada gente renuncia al desayuno. Lo ven como un alimento innecesario y prefieren iniciar con algo que no sea nutritivo como una taza de café o té. Aunque el café puede reanimarte, no te va a dar la nutrición que necesitas para tener más energía. Come un desayuno saludable como fruta, carbohidratos o proteína para mantenerte enfocado durante el día. Todo lo que necesitas son 15 minutos extra de preparación. Si tu rutina no puede darte esos 15 minutos tal vez tengas problemas más graves que el desayuno.
  4. Obsesionarse con el trabajo. Si te despiertas y lo primero que haces es revisar tu correo, hacer una llamada a uno de tus clientes o pensar en un problema del día anterior estás obsesionado con tu negocio. Puede parecer que lanzarte al trabajo de inmediato es una de las decisiones más productivas que podrás hacer, después de todo, estás eliminando tiempo libre para dedicarlo al empleo. Pero hacer esto puede lastimar tu productividad a largo plazo, ya que no tendrás un periodo de relajación. Date algo de tiempo para meditar, hacer ejercicio o algo que disfrutes. Esto reprogramará tu cerebro y permitirá enfocarte mejor en tu trabajo cuando sea momento de empezar.
  5. Retrasar las tareas difíciles. Siempre hay un reto mayor, ya sea algo de último minuto o un proyecto que no se ha terminado en meses. No importa lo que sea, tal vez no quieras hacerlo y cuando despiertas lo último que quieres hacer es algo retador. Terminar lo más difícil por las mañanas es muy beneficioso. Te deja con un sentimiento de logro y todas las demás tareas parecen más fáciles en comparación. Tus mañanas nunca serán perfectas. Nunca tendrás esa rutina en la que las cosas salen bien y estés listo para el éxito, pero puedes eliminar esos hábitos que tienden a arruinar tu rutina después de años de repetición.

No te desanimes si lo encuentras difícil al principio. Las rutinas toman consistencia, disciplina y tiempo para cambiarlas e introducir un cambio repentino puede ser desconcertante. Mantente comprometido a tus cambios y eventualmente valdrá la pena porque serás más productivo y tendrás una mejor actitud mental para comenzar.

Por Jayson Demers

¿Qué hace a las mujeres productivas y rentables?

En los distintos roles de la vida social si algo diferencia con creces y de manera general al hombre de la mujer es la facilidad de esta última para ejecutar múltiples actividades simultáneamente. La realidad laboral no escapa a esta diferencia. Sin embargo, la discriminación de género para ocupar posiciones ejecutivas y de dirección en las organizaciones privadas y de gobierno aún persiste.

Existen muchos paradigmas que han colocado el proceso de contratación y desarrollo profesional femenino en un segundo plano. Estos tienen fundamentos empresariales asociados a: costo labor y productividad, comportamiento en el trabajo, calidad de la oferta de trabajo y atributos “personales”, entre otros.

Mitos aosiados a Costo labor y productividad

“Los costos indirectos de las mujeres son más altos.”

“Los seguros maternos y protección legal son un problema para la productividad.”

Mitos aosiados a Comportamiento en el trabajo.

“Los hombres faltan menos que las mujeres”.

“Los hombres tienen mejor disposición para el trabajo”.

Mitos aosiados a Calidad de la oferta de trabajo y atributos “personales”.

“Las mujeres no tienen la formación adecuada”.

“Los hombres poseen más fortaleza de carácter que mujeres para manejar conflictos”.

A pesar de estos paradigmas y a la progresiva incorporación de la mujer en el mercado laboral y en posiciones de mando son mayores los esfuerzos y desafíos que quedan por venir para emancipar más de cien años de expresa gerencia “mas”-“culina”.

Es cierto también, que desde el icónico libro El segundo sexo (Le Deuxième Sexe) de Simone de Beauvoir 1949, y su célebre frase: “No se nace mujer, se llega a serlo”, las mujeres han ganado espacios en diversos campos de acción social, que no hubiesen sido ganados, en ausencia del espíritu de unión, confraternidad y defensa que inspiró el libro a un género históricamente excluido.

El discurso empresarial de hoy da cuenta que los cambios ocurridos en el mundo laboral favorecen las características naturales del perfil femenino. El cambio como constante en el ambiente empresarial requiere de la práctica creativa de nuevas soluciones que las mujeres llegan a imaginar con más facilidad y perspicacia.

Las mujeres tienen más facilidad para adaptarse a las innovaciones y son más confiables, disciplinadas y responsables porque sus roles de vida así se lo exigen: esposa, madre, hija, empleada, ciudadana. Equilibrio dinámico natural.

Son más efectivas durante la jornada laboral porque son mejores administradores del tiempo y es observable en la calidad de sus trabajos una clara orientación al detalle y conciencia de costos. Sólo esto de por sí las hace productivas. Además, porque no pueden darse el lujo de llevarse el trabajo al hogar.

¿Quién cree aún que las mujeres no son rentables?

El discurso empresarial tradicional, sus ideólogos y la experiencia brindada por sus historias de éxito, sólo son un recurso valioso en el entendido de que el futuro sea exactamente igual que el pasado.