3 maneras creativas de abordar el estrés laboral.

Existen múltiples factores que en la actualidad generan estrés en el trabajo. Constantemente estamos expuestos a una dinámica laboral cada vez más exigente. Por motivos muy diversos e incluso de acuerdo a la naturaleza de las responsabilidades asignadas, el estrés tiende a expresarse a nivel sintomático tan diverso como los eventos que lo producen.

Algunos de los síntomas más comunes del estrés laboral en ambientes de cambio, transición e incertidumbre son:

  1. A nivel cognitivo-subjetivo: preocupación , dificultad para decidir, concentrarse y dormir, pensamientos negativos sobre uno mismo y de nuestra actuación ante otros, temor a la pérdida del control, dificultades para pensar, estudiar o concentrarse.
  2. A nivel fisiológico: sudoración, tensión muscular, taquicardia, dolores de cabeza, mareo, náuseas,
  3. A nivel motriz: evasión, fumar, comer o beber en exceso, intranquilidad motora (movimientos repetitivos, rascarse, tocarse, tartamudear, llorar, parálisis,

Estos síntomas son consecuencia de “eventos disparadores” y de la “exposición directa” a situaciones que generan en la persona altos niveles de ansiedad. Las situaciones y disparadores más comunes del estrés laboral son:

  • Exceso y falta de trabajo
  • Ausencia de una descripción clara del trabajo.
  • Falta de reconocimiento o recompensa por un buen rendimiento laboral.
  • Responsabilidades múltiples con poca delegación de autoridad y toma de decisiones.
  • Jefes, homólogos o supervisados que no cooperan ni apoyan.
  • Inseguridad en el empleo por poca estabilidad en la posición.
  • Sentimientos de inadecuación en función de la edad, el género, la raza, el origen étnico o la religión.
  • Exposición a la violencia, acoso sexual e intimidaciones.
  • Condiciones de trabajo físico desagradables o peligrosas.
  • No tener oportunidad de demostrar capacidad u otras competencias personales.

Si puedes reconocer alguno de ellos, sin duda no te estás desempeñando como quisieras en tu trabajo.  Para afrontar el estrés, debes hallar sin más rodeos una solución que de salida a ese malestar. Existen tres maneras creativas de abordar el estrés laboral:

  1. Recrea mentalmente la situación estresante, por ejemplo: imaginando una respuesta autodesafiante y posible que te liberé del evento estresante. Los ejercicios de visualización son de gran utilidad para sensibilizarte y exponerte gradualmente al estímulo estresante. Visualízate realizando una hazaña habilidosa que resulte ideal para confrontar a la persona que te genera malestar y estrés.
  2. Escribe todo lo que te gustaría decirle a las personas que te causan estrés a la manera de un guión o diálogo y actúalo.

Lo importante de todo esto es que vuelvas a sentir una relativa autoconfianza que te coloque en mejor posición para abordar la acción.